Buenas tardes.
O… Buenas lo que sea, según a la hora que me leas.
Si tuviese que imaginarme internet cómo algo real, algo que te encuentras al salir por la puerta de tu casa, diría que es una ciudad. Una de esas inmensas ciudades en las que ves a más de un centenar de personas a la hora y no conoces a nadie. Esa típica ciudad en la que incluso andar por los pasillos de una tienda se vuelve una desagradable aventura llena de roces con desconocidos y no puedes ni concentrarte en tus pensamientos debido al incómodo murmullo que te rodea.
Doy gracias por haber nacido en un pueblo. Tampoco os creáis que vivo rodeado de pastos, vacas y sólo tengo cuatro vecinos que hace décadas que dejaron de servir a la sociedad según la propia sociedad.
En mi pueblo hay casi 12.000 habitantes y, puedo decir que conozco a gran parte del pueblo. Siempre nos saludamos por la calle, disfruto paseando con calma y yendo a los comercios de toda la vida (Que por desgracia, cada vez quedan menos).
Desearía que internet fuese cómo mi pueblo. No en tema de población, tío, eso es imposible. Pero si un lugar tranquilo en el que podamos vivir con calma.
Aún recuerdo ese internet que viví cuando empecé a tener uso de razón. Un camino desconocido en el que para ver un contenido específico, tenías que abrir una página web específica. Si querías pasar miedo, entrabas a Escalofrío. ¿Querías reírte? ElRellano, etc… Recuerdo que habían foro de casi cualquier tema. Y bastante activos.
Adoraba esa magia. Pero esa magia ha sido fulminada por las redes sociales. Y ojo, hago uso de ellas, por ahora. Pero he de decir que por su culpa ya no existen todas esas webs y contenido que tanto se disfrutaba.
Una de las cosas que me gustaba consumir eran los blogs de la gente. Una persona totalmente desconocida te contaba su vida o dedicaba una infinidad de líneas en defender una teoría de la conspiración. ¡Y tú leías eso, tío!
Todo eso pensé que murió cuando comenzó YouTube. Y que ahora las redes sociales lo habían rematado. Pero para mi sorpresa, voy y me encuentro que aún existe algo así y que parece tener su público.
Esto me ha hecho muy feliz y me motiva poder escribir cosas sobre mi vida o lo que me venga en gana. Que es posible que lo haga en formato de vídeo, yo que sé.
En fin, me llamo Axel y es un placer poder plasmar esto en una web.
Bienvenidos todos a mi blog. Es un placer estar aquí.
Saludos.
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